David, 36, ilustrador

Culpable de pintar con tiza en una plaza

Mixto y café solo en el Havana Blues de Delicias. Me siento con David Peña, más conocido como “Puño”, a charlar sobre su detención por pintar con tizas en una plaza y los grandes cambios que ha experimentado Madrid desde los años 80 y 90.

-Como ilustrador, ¿crees que en Madrid es posible llevar a cabo tu profesión de manera digna?
-En el mundo en general dibujar es fácil pero es difícil ganarse la vida con ello y en Madrid esto se agrava. Por suerte todavía hay esperanza porque aquí están las grandes editoriales y casi todas las agencias de publicidad.

-Me imagino que antes estaba más valorado, pagaban más…
-Sí claro, se pagaba mejor, las instituciones públicas apostaban más por la ilustración.

-Quizás ahora tenga un sentido más práctico…
-Más que práctico es que ahora se busca el máximo beneficio. Todo lo que no genera un beneficio brutal se elimina y si esto se aplica a la vivienda social imagínate a la ilustración. Además ahora han cambiado los tiempos. Antes había tiempos de ejecución muy largos, existía un valor más artístico. Ahora es un trabajo industrial, más parecido al de un diseñador y los tiempos son ridículos, eso también repercute en la calidad del trabajo.

-Respecto a los tiempos no sé si te da la sensación de que el Estado va por un lado y la gente va por el otro… no me refiero a lo laboral sino a la hora de disfrutar de las calles.
-Creo que Madrid siempre ha sido muy callejero y muy de disfrutar la calle, pero desde los años 90 hay una estrategia que es despojar las calles de gente. Cuando era pequeño veía todos los días a mis amigos de la periferia y ahora les veo lo mismo que a mis amigos de la Coruña o de Bilbao. Han bajado tanto los sueldos y han subido tanto los precios del transporte que esa facilidad que tenías antes para venir dos veces a Madrid desde las afueras se ha ido eliminando.

Han eliminado también la música en las calles, en los bares, eliminado las salas de conciertos y todo eso responde a lo mismo que es centralizar. Me hace mucha gracia cuando fuera hablan de centralismo cuando el mayor centralismo lo sufrimos en Madrid. Centrar toda la vida social y laboral en el centro, en ese eje de Preciados, Sol, Gran Vía y Plaza de España.

Antes cada barrio tenía su Gran Vía, como digo yo. Antes ibas a General Ricardos y era una calle de la hostia. También más al fondo de Carabanchel ibas a la calle de la Oca, que ahora es una calle mugrienta, y era una calle con mucha vida comercial. Cosas de las que solo queda un poco en Bravo Murillo, el resto son calles desiertas.

En los 90 salía por todos los barrios de Madrid, y es más, cada uno tenía una zona de rockeros. Ahora es impensable que haya una zona de garitos en Pueblo Nuevo por ejemplo. Madrid ha pasado de ser policéntrica como puede ser París a ser una ciudad muy céntrica.

-¿Crees que los amiguismos tienen algo que ver?
-Sí, por ejemplo todos los garitos de Huertas, que es donde quieren que salga la gente, pertenecen a la misma familia. Es una estrategia para convertir Madrid en un centro comercial. En el centro han quitado los bancos y las plazas para que solo haya ferias medievales, navideñas y pistas de esquí.

-De hecho se podría decir que hay más ferias medievales ahora que en el Medievo…
-Completamente, así es… para que veas hasta qué punto llega esto que en la plaza dónde me ocurrió el incidente de la policía y las tizas había una terraza ilegal denunciada en varias ocasiones por lo vecinos. De hecho todo ocurrió dentro del perímetro de la terraza ilegal.

-Es un sinsentido más que nada porque las tizas con la lluvia se van…
-Esto me lleva pasando toda la vida. Siempre he utilizado la calle. Yo soy pobre y en mi casa no había espacio. Siempre he estado en la calle con los amigos. La calle hay que defenderla. La policía no responde una lógica, responde a una ley y si no hay una ley que diga que no puedo pintar, la policía no tiene por qué intervenir.

-Da la sensación de que los espacios públicos ya no nos pertenecen…
– Claro, se han convertido en espacios privados que pertenecen al Estado. Ahora para nuestro querido gobierno el espacio público es igual a que el ayuntamiento y las instituciones sean dueñas de ese espacio. De hecho con la policía discutía porque me decían “estás haciendo uso privado de un espacio público” y yo les contestaba “estoy haciendo uso público del espacio público”. Se reían porque era una cosa que no podía ser, era como un trabalenguas verbal para ellos.

-Se podría decir que Madrid ha perdido esa frescura, esa espontaneidad…
-A ver, hablando claro, Madrid siempre ha sido una mierda, es una ciudad fea creada como villa y corte, incómoda, entregada a los coches. Tú viajas por cualquier ciudad española y están peatonalizadas y aquí no ocurre eso. La verdadera gracia de Madrid radicaba no en sus calles sino en sus gentes. Siempre hemos sido muy “dosdemayistas”, muy de salir a la calle, ocupar las plazas y estar ahí. Un bonito símbolo de todo esto que te digo es el Rockódromo, una sala que abrió a finales de los 80 el alcalde socialista Tierno Galván para albergar conciertos. Lo que te digo es que por ahí han pasado desde David Bowie, los Kinks o Van Morrison. Ahora parece mentira que esos grupos pasen por Madrid.

Ese espacio a la muerte de Tierno Galván fue abandonado y años más tarde se convirtió en el Madrid Arena, una sala que pertenece al Ayuntamiento, que por lo tanto se paga con dinero público, y que fue cedida a un grupo ultraderechista que ahora mismo está en juicio por el fallecimiento de unas niñas en una fiesta. De símbolo para grandes grupos internacionales a lo que se ha convertido. Es un ejemplo de cómo han cambiado las cosas.

-Se podría decir que Madrid está perdiendo también su identidad…
-Sin ir más lejos ahora vas a la esquina donde está el Brillante en Atocha y ahora hay Dunkin Donuts, Lizarrán, Montaditos y no sé qué. Las franquicias son un grave problema porque no creo que lleguen para quedarse. Llegan, abren en un local y cuando el negocio se acaba se van.

-Al final da la sensación que cortan costes en cultura, comida, comercios… y la calidad de todo baja.
-Claro, lo que quieren los dirigentes es que consumas, trabajes y a tu casa. No estés en la calle y no te apuntes a nada. Eso sí, todo lo que sea consumir es guay.

-En relación al barrio de Delicias, ¿qué opinas de que hayan transformado en espacios culturales lugares como el Matadero de Madrid?
-Yo he sido contrario al Matadero, a la Casa Encendida, etc. He vivido aquí en los 80 y los 90. Siempre he sido muy participativo, me han gustado las asociaciones culturales, vecinales, juveniles, etc. Desde que tengo 14 años he participado en radios libres.
En Madrid el tejido asociativo era súper rico y súper fértil. Era difícil salir a la calle y no apuntarte a un taller o ir a un cine de verano. Había un montón de dinero público con el que poder realizar nuevos proyectos.

Es a finales de los 90 cuando Esperanza Aguirre se hace concejala y ahí empiezan a cambiar las cosas. Hay un momento clave en el que se alinean Comunidad y Ayuntamiento. Se dedican a cerrar todos los centros sociales y todas las asociaciones vecinales con excusas baratas. No puedes hacer una ley para que cierren pero sí aumentarles el precio del alquiler, quitarles pasta y subvenciones para que acaben haciéndolo.

-Eso es una forma de controlar a la gente…
-Exacto. La radio libre ha sido boicoteada poniendo por ejemplo la emisora de Protección Civil en el mismo dial hasta incluso con denuncias de la SGAE por poner canciones sin derechos, en una radio libre que se escuchaba en dos kilómetros a la redonda…

En Madrid había un terreno de radios brutal. Recuerdo radio Cadena del Wáter que en los 80 era la primera cadena escuchada en Madrid y superó en audiencia a los 40 Principales, por eso la cerraron entre otras cosas. Se empiezan a capar la voz y el espacio de los vecinos. Empiezan a echar a todo el mundo de todas partes. Cargas policiales en Malasaña y en Lavapiés indiscriminadas. Presencia policial en el Retiro, El Rastro y zonas así. Una vez cierran todo esto, abren el Matadero, la Casa Encendida y el Caixa Fórum que son espacios reglados. Te dicen “podéis venir aquí”. “Hemos acabado con toda vuestra vida cultural pero ahora vais a seguir la nuestra”. Yo por eso he sido contrario al Matadero y todo eso.

-Claro, te hacen ver que tienes mucha suerte de poder disfrutar de espacios como el Matadero cuando antes la vida cultural en Madrid era mucho mayor…
-Antes un miércoles en Malasaña igual había 5 conciertos. Yo he llegado a entrar en un bar vacío un martes por la noche y me he encontrado a Manu Chao o Amparanoia solos ahí tocando. Recuerdo un concierto de Mano Negra a mediados de los 90 con Manu Chao que acabó con los músicos y toda la gente en la Puerta del Sol. Eso en el 95 era factible. Eso lo haces ahora y te vas directo a comisaría.

-¿Qué cambios propondrías en Madrid?
-¿Ideales o realistas?

-Mitad y mitad.
-Madrid no solo necesita un cambio de política en la cultura, sino también medioambiental. Es una ciudad contaminadísima y no se toma ninguna medida. Haría una ciudad más amable para las bicis.

Más habilitar las plazas. Todas las obras que ha habido en las plazas de Madrid han sido para hacerlas más incómodas. Te recomiendo que visites el archivo fotográfico de Madrid que está online y veas las plazas en los 80 y los 90. Eran plazas abiertas y llenas de bancos.

Por otro lado levantaría la veda de los conciertos en los bares. Eso tiene que volver ya. Antes había tanta gente tocando que se llegaban a formar grupos solo para dos semanas o tenían dos o tres bandas a la vez. Había edificios enteros de salas de ensayo que ya han cerrado por falta de gente.

Devolvería también la música a las calles. Recuerdo a Faemino y Cansado haciendo un monólogo o a La Musgaña que es un grupo de Folk tocando allí. No iban cuatro pobres tirados a pedir monedas, iba gente buena a ensayar su obra. Gente importante que ha salido de las calles. En cambio ahora han despojado las calles de músicos pero las calles están llenas de gitanos rumanos pidiendo o de prostitución.

En general habría que habilitar las calles. Sería un paso adelante. No hace falta mucho más.

Cuestionario

Dónde comer en Madrid: No sé si decírtelo para que no vaya nadie…un sitio muy muy bueno que me gusta mucho es El Rosario en la calle General Lacy. Es un restaurante muy normal por fuera con mesas de plástico y servilletas de papel y luego es un restaurante de lo mejorcito.

Dónde disfrutar de Madrid: Fuera de Madrid, en la playa. Madrid se disfruta en el recuerdo en tu cabeza.

Dónde desconectar de Madrid: La Casa de Campo.

Un barrio de Madrid: La Casa de Campo.

Un consejo a alguien que no conoce Madrid: Que visiten el Parque del Capricho.

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