Antonio Miguel, 52, economista

Un Madrid con aspiraciones

No le vamos a preguntar por quién pondría la mano en el fuego, ni sobre crisis internas o externas, quedamos con Antonio Miguel para charlar sobre su Madrid y el de sus ciudadanos. ¿Se cumplirán sus expectativas y las de los madrileños?

-Tenemos entendido que eres de Malasaña, ¿qué recuerdos tienes?
-Para mi Malasaña sigue siendo el mismo pueblo que cuando nací. Nací en la calle de la Madera. Recuerdo mi infancia en los años 60 como la de un niño que jugaba en la Plaza del Dos de Mayo, donde yo soñaba con ser delantero centro del Atlético de Madrid -a veces también íbamos a la plaza de San Ildefonso y otras a la plaza de Barceló-. Había una cuarta plaza que formaba un rectángulo alrededor de casa que era la plaza de Santa María Soledad Torres Acosta. Ahí pasé mi infancia entre canicas y jugando al clavo.

-¿Has notado cambios significativos?
-Han pasado 50 años por lo que ha habido grandes cambios, aunque cada vez que paso por allí sigo viendo aquella estatua que preside la Plaza del Dos de Mayo y el mismo olor en los patios. Los olores de los patios centrales de las casas de Malasaña a cocido, repollo mezclado con ese olor a lejía que desprenden las sábanas colgadas, todos esos olores me recuerdan a mi infancia.

-Antes has dicho que jugabas en las plazas…
-Lo que sí recuerdo es que había muchos menos coches. Los ultramarinos sacaban fuera los sacos de judías del Barco de Ávila o de garbanzos de Fuentesaúco. Me entretenía poniendo topónimos a los alimentos, entonces había mucha más vida en las calles… ahora también, pero es distinto.

-Ahora que mencionas la vida en las calles, muchos de nuestros entrevistados han hecho hincapié en que se necesita un rehabilitación al respecto… hay una sensación de que el espacio público ya no pertenece a la gente. Por ejemplo, David nos comentó que le detuvieron por pintar con tiza en una plaza o María nos comentaba que ya no es posible sentarse en la Plaza de Chueca. Por no mencionar los bancos monoplaza para que los mendigos no puedan dormir en ellos.
-Efectivamente hay otro tipo de vida, pero desde luego 25 años de gobierno de la derecha en Madrid han supuesto un paradigma urbano completamente distinto. El hecho de hacer bancos antimendigos es una vergüenza, además de parques o desarrollos urbanísticos inhóspitos. El paradigma de ello ha sido el desarrollo de las modificaciones que hicieron del Plan General de Planificación Urbana creando Arroyo del Fresno, Montecarmelo, Sanchinarro y Las Tablas en el norte. En el sur, el PAU de Vallecas y el de Carabanchel que los hicieron sin centros de salud, institutos, jardines, bibliotecas, centros de mayor, en definitiva sin espacios públicos. Entonces los nuevos desarrollos que han hecho, tanto de las nuevas modificaciones del plan del 85 como después las que hicieron a partir del Plan General de Ordenación Urbana del 2007, son espacios privados sin espacios sociales por lo que no hay vida en la calle. Madrid es algo más que la almendra central. La mejor prueba de esta falta de vida en la calle es que se ha impuesto durante 25 años el criterio de la moral individual sobre la ética de las relaciones colectivas. La última vez que vivimos eso fue durante la movida madrileña, especialmente en Malasaña.

-¿Crees que hay una centralización de la ciudad para que en el centro esté la zona de ocio, comercial y de negocios?
-Durante la época de Joaquín Leguina que duró del 83 al 95 fue el gobierno municipal socialista de Tierno Galván y Juan Barranco desde el 79 al 89 donde se desarrolló una nueva política que se llamaba “descentralización de la vida urbana”. Lo que llamamos la accesibilidad, no se trataba sólo de fomentar la conexión entre los barrios sino de fomentar la creación de núcleos, es decir, que en tu distrito periférico tuvieras cines, teatros y demás necesidades cubiertas para que no hiciera falta desplazarse hasta el centro de Madrid. Todo eso se eliminó a partir del gobierno de la derecha con Rodríguez Sahagún, Álvarez del Manzano, Gallardón y Ana Botella. Terminó en el ayuntamiento de Madrid a partir del 89 y en la comunidad de Madrid a partir del 95. Todo lo que fue la descentralización se acabó, por eso se llevó la Asamblea de Madrid a Vallecas para descentralizar y darle vida a los barrios y crear un foco de atracción en los barrios periféricos más allá de la M30.

-Y con respecto a la conectividad entre barrios es muy importante el transporte público. Ahora por ejemplo los precios son altísimos…
-La política del ayuntamiento de Madrid con el Consorcio Regional de Transportes ha sido incrementar las tarifas de los abonos de manera obscena. El ayuntamiento de Madrid ha cogido la empresa municipal de transportes y la ha llevado a la absoluta ruina. Además han prescindido de muchos trabajadores y reducido 400 tramos. Los barrios más afectados por parte del recorte han sido los periféricos. La movilidad en Madrid deja mucho que desear. Tengo muchas anécdotas al respecto, por ejemplo en el barrio de Opañel, en el distrito de Carabanchel, una señora me dijo que al autobús que pasa por allí le llaman “el cometa Halley” porque pasa cada 75 años.

-¿Hay una apuesta clara por la bicicleta en Madrid?
-Hay una apuesta clara porque la bicicleta pacifica la ciudad. Eso sí, es una apuesta clara por parte de Antonio Miguel Carmona, porque por parte del ayuntamiento es un auténtico desastre donde se pone en riesgo la vida de los ciclistas, los carriles bici han sido mal diseñados como el giro en la Cibeles según bajan los coches de Alcalá y suben las bicicletas. Estamos hablando de que no han entendido absolutamente nada. De las 1.500 bicicletas que ha puesto BiciMAD parece ser que han robado 300. Además habría que ampliar más allá del círculo establecido, en concreto deberíamos llevarlo a Ciudad Universitaria o a la Casa de Campo, lugares donde los universitarios utilizaran las bicis para ir y volver de la facultad.

-Por ejemplo a barrios como Tetuán no llega…
-Es como si hubieran hecho un experimento piloto mal y sin creérselo. Lo primero que hay que hacer es hacer un plan de movilidad porque los atascos que se producen en Madrid no se producen por la actividad interna de la ciudad sino por la gente que cruza Madrid de norte a sur y de este a oeste. Habría que crear parkings disuasorios, fomentar el uso de transporte público y sólo permitir el acceso a residentes en determinadas zonas.

-En lo que respecta al precio de los parkings los precios son desorbitados.
-Por eso los parkings disuasorios tienen que ser con concierto económico sostenible.

-En nuestra conversación con Jaime nos comentaba que en una ciudad italiana a la que fue por dos euros puedo dejar todo el día el coche aparcado y hacer turismo por la ciudad.
-Claro, verás que esta ciudad es una ciudad desordenada; es la capital de la negligencia hasta mayo y a partir de entonces dejará de serlo.

-En cuanto a la vida en la calle parece que Madrid viva de espaldas a sus barrios, como si el tejido urbano se estuviera perdiendo…
-Efectivamente, yo cuando hablaba de mi infancia estaba hablando de algo que no se puede repetir. Yo no rehabilitaría para repetir aquello porque Malasaña era un pueblo en medio de la capital de España. Hoy en día hay que conseguir una vida colectiva distinta. Por ejemplo, la cultura. Los pozos de petróleo de Madrid los constituye la cultura, no sólo porque tenemos la mejor pinacoteca del mundo sino porque tenemos gente muy creativa y tenemos locales vacíos que están sin ponerlos en valor. Recuperar la vida en la calle junto con la cultura es uno de los grandes hitos que tiene esta ciudad para poder levantarse. El motor económico es la cultura. Por ejemplo, me estoy imaginando a Madrid como la capital mundial del teatro. Esta es la ciudad de Lope de Vega y de Calderón y estamos hablando de cultura en la calle, en los teatros, las librerías y los cafés abiertos hasta la madrugada. Todo esto da una vida colectiva a Madrid que ha perdido durante los últimos 25 años.

-El otro día hablando con Diego –dueño de una galería en Madrid- comentaba que no reciben ninguna clase de ayuda por parte del ayuntamiento, que por no aparecer no aparecen ni la calle donde se encuentran en los mapas turísticos… ¿Falta apoyo?
-Claro, es que el motor central y el que tiene que coordinar eso es el ayuntamiento de Madrid. Por ejemplo, el otro día estuve en el Rastro de Madrid que es un lugar que sufre una importante decadencia en estos momentos y necesita ser promocionado por parte de alguna institución que lo anunciara en la calle, en aeropuertos y agencias de viajes para que los turistas lo pudieran visitar y poder reflotarlo. Todo lo que es vida colectiva queda en franca decadencia en el ayuntamiento. El líder tiene que ser el ayuntamiento.

-En barrios como Chueca o Malasaña se está volviendo a los antiguos oficios de tiendas pequeñas, librerías especializadas, restaurantes caseros, etc… ¿es ese el cambio hacia el que se dirige Madrid?
-Madrid es una ciudad cosmopolita que se compara con París. El 12% del PIB de París es cultura, yo no veo mal que haya pequeñas tiendas de artesanos en el centro, todo ello suma, pero Madrid va a ser la capital mundial del teatro, la capital mundial del español – que es lo que es con 600 millones de personas- , vamos a tener vida y arte en la calle. Vamos a coger a los recién licenciados de la Real Escuela de Arte Dramático y ayudarles a montar una compañía y ayudarles a hacer representaciones en los diferente distritos. Madrid va a acercarse a lo que es París o Londres. Madrid va a ser capital cultural de Europa como lo es Berlín. En cuyo caso era una ciudad decadente con una deuda de 3.000 millones de euros y llegó un alcalde maravilloso que convirtió la ciudad en capital cultural y en una ciudad faro culturalmente hablando para Europa y el mundo.

-Respecto a edificios emblemáticos como Canalejas o el Palacio de la Música, ¿qué opinas?
-Ha sido una barbaridad lo que se está haciendo en Madrid en edificios como el Teatro Albéniz o el Palacio de la Música. Se está vendiendo el patrimonio histórico de Madrid con el consentimiento del ayuntamiento, se están vendiendo hasta cuadros, esto demuestra el nivel de caspa que existe en el ayuntamiento de Madrid con concejales de gobierno muy ignorantes.

-El otro día Mercedes comentaba que Madrid se estaba vendiendo a precio de saldo…
-Es cierto y Madrid no debería venderse ni a precio caro porque tenemos uno de los mejores patrimonios del mundo. Hay casas que se están rehabilitando de mala manera, también se está vendiendo un palacio que hay en la Corredera Baja de San Pablo 20 a un fondo de un paraíso fiscal…Es una pena.

-En lo que a negocios se refiere en el centro de Madrid hay empresas que trabajan para Google o NASA que no cuentan en muchas ocasiones con el respaldo de la administración, ¿estamos abocados al “que inventen ellos”?
-No, Madrid es una ciudad que tiene de las mejores universidades públicas de España, concentra el I+D+I de España, Madrid se va a convertir en una “Smart City”, una ciudad tecnológicamente avanzada en la que los servicios públicos estén conectados a través de tecnología de información y comunicación. Ya me he puesto en contacto con grandes multinacionales como Microsoft, Google, Acciona y Telefónica. Todas ellas quieren participar en un desarrollo tecnológico de Madrid, tanto en servicios públicos como privados. Por ejemplo, cuando pase una ambulancia que se pongo el semáforo en verde y luego vuelva a ponerse en rojo, que los parques no se rieguen cuando está lloviendo, es decir, tecnificar Madrid para mejorar el bienestar de los ciudadanos. En lo que se refiere a las pequeñas compañías no me importan tanto las grandes compañías tecnológicas sino la creatividad por parte de los jóvenes madrileños a los que el ayuntamiento les va a ayudar a crear empresas.

-Me parece curioso lo de la creatividad, no suele ser la prioridad en los programas políticos…
-Es que es lo principal, es la fuente de generación de valor. El invento da lugar a la innovación, la innovación al crecimiento y éste al desarrollo y al bienestar de la población. La innovación tecnológica, económica y cultural es fundamental, es una de nuestras señas de identidad y es nuestro motor de crecimiento.

-Lo que pasa es que si queremos una ciudad inteligente quizás haya que renovar la educación en las universidades públicas, que en muchos casos está obsoleta.
-Las universidades públicas madrileñas reúnen el 20% de los estudiantes a nivel nacional y el 25% de la investigación, lo cual no es poco. El problema que tenemos es que desde 2008 al 2015 el presupuesto de las universidades madrileñas ha disminuido un 29% lo cual significa un daño terrorífico producido por las políticas llevadas por la Comunidad de Madrid.

-Respecto a la vida de la ciudad Arturo, Alberto, Pepe o Jose piensan que Madrid se está convirtiendo en una ciudad aburrida con demasiadas restricciones en relación a la música en directo o el ocio nocturno en general.
-Hay que respetar el bienestar de los vecinos que protestan por los ruidos, hay zonas en las que no está permitido pasar ciertos niveles. Madrid es una ciudad muy divertida, debemos fomentar la diversión en Madrid y se tiene que sustentar en la cultura como son los teatros, las bibliotecas, librerías y eventos por la noche.

-Los conciertos por la noche también son cultura.
-Por supuesto, conciertos en directo, salas de conciertos, poner a disposición de los creativos locales de ensayo…

-Durante la movida madrileña había conciertos en medio de Sol incluso, había una mayor improvisación.
-Bueno eran ordenados, aquello no era una orgía.

-Entiendo, pero ahora está más penado.
-Ya no es sólo por el tema de los ruidos y los vecinos -a los que defiendo- sino porque vivimos con un ayuntamiento absolutamente casposo.

-¿Cómo ves el futuro de Madrid?
-El máximo, a partir del 24 de mayo con cambio de orientación política vamos a ganar un Madrid mucho más divertido, más culto, abierto, más sano- mueren 2.500 personas al año por culpa de la contaminación-, vamos a limpiar Madrid de negligencia, corrupción y de contaminación. Vamos a rehabilitar 120.000 infraviviendas, vamos a utilizar 40.000 viviendas vacías de los bancos y las vamos a poner a disposición de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo. Hay mucho por hacer porque ellos no han hecho nada, 25 años de gobierno de la derecha, lo que empezó mal va a acabar peor, pero ha llegado la hora del cambio y el 70% de los madrileños quieren que lo haya.

-¿A qué ciudad quiere parecerse Madrid?
-A ninguna, Madrid es la mejor capital del mundo. Madrid no tiene referentes, es Madrid y el universo.

Cuestionario

Dónde comer en Madrid: Casa Parrondo, en el centro de Madrid, a tomar fabada asturiana.

Dónde disfrutar de Madrid: en las librerías y los teatros.

Dónde desconectar de Madrid: en Malasaña porque me evoca mi infancia, me hace salir del presente, me devuelve al pasado y ésa es la única forma de pensar en el futuro.

Un barrio de Madrid: Malasaña.

Un consejo a alguien que no conoce Madrid: que conozca a los escritores, poetas y creadores del Barrio de la Letras y hable con ellos. La mejor forma de conocer Madrid es conocer a los madrileños.

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