Pepe, 47, consultor

Los de antes sí que eran conciertos

Conocí a Pepe en un bar una noche hablando de conciertos míticos en Madrid, así que era inevitable quedar con él en una cervecería con solera como la Taberna Los Cuatro Robles para que me contase si ha cambiado realmente Madrid en los últimos años, sobre todo en la música y en el fútbol.

-Siempre has vivido aquí en Madrid?
-Sí, pero en muchas épocas en los fines de semana me he ido a un pueblo aquí cerca, así que no siempre he salido en Madrid.

-Y tú, ¿te sientes de barrio?
-Yo siempre he vivido en Vallecas, y lo cierto es que si hay un barrio al que la gente tenga sensación de pertenencia es precisamente Vallecas. Pero en mi caso no sucede así, nunca he tenido esa sensación de barrio obrero y demás, es una cosa que a mí no me ha motivado.

-Con el Rayo a mí me sucede una cosa curiosa: he ido alguna vez a ver partidos allí y con el tiempo me he dado cuenta de la poca estima que se le tiene al Rayo en Madrid: está el Atlético, que es el pupas y el Madrid…
-Yo creo que la gente sí le tiene cariño: el Rayo nunca ha sido nada en realidad. Cuando yo era pequeño llegó un momento en el que el Atlético estaba casi al nivel del Madrid o Barcelona, eran sus mejores años, estuve de hecho a punto de hacerme del Atlético, tendría 6 ó 7 años.

-¿Y por qué crees que se cambiaría alguien del Madrid al Atlético? ¿Por las victorias?
-En aquella época estaban ganando muchas ligas, era un equipo muy fuerte, y coincidió además que el Atleti llegó a la final de la Copa de Europa, pero lo que me hizo no cambiarme es que en aquella época, cuando se empataba la final, se jugaba un partido de desempate: el Atlético empató 1-1 con el Bayern de Munich y en el siguiente perdió 4-0. A mí me indignó con esa edad, me parecía que se habían hundido de una manera terrible y me quedó un mal recuerdo, así que seguí siendo del Madrid. En esa misma temporada el Madrid perdió 0-5 con el Barcelona en casa y luego al final, en la Final de Copa, el Madrid le metió 4-0, una sensación de venganza bastante interesante.

-Entiendo que, en la medida de lo posible, has ido al Bernabéu. ¿Has notado diferencia en las gradas y el ambiente de antes en el fútbol de Madrid?
-Recuerdo la primera vez que fui al Bernabéu, muy de niño, que fuimos al gallinero y recuerdo un público muy popular, con su bocadillo y toda la liturgia, con la gente insultando mucho así que no hemos cambiado demasiado en ese sentido, una cosa terrible. Luego sí recuerdo ir a algún partido de Copa de Europa en el que el ambiente era mucho más agresivo que el de ahora: la gente más visceral, todo el mundo de pie, se colaba mucha más gente… en aquel partido recuerdo haber entrado porque alguien conocía a un portero al que le dabas 500 pesetas y te dejaba entrar sin asiento. El año pasado estuve en la semifinal contra el Dortmund y la gente estaba sentada todo el rato, prácticamente no animaba nadie, oías a los a la afición rival cantando, y solo cuando el Madrid marcó algún gol la gente se fue animando, pero no fue demasiado. Un amigo se levantó en algún momento y la gente le gritaba para que se sentase.

-¿Quizá porque ir a ver el fútbol en Madrid, especialmente en el Bernabéu, es ya más una atracción que un deporte?
-También las entradas son mucho más caras que antes y la gente se acostumbró mucho a ganar cuando la quinta del buitre, son muchos factores…

-Con este ambiente, ¿realmente te crees esa leyenda de que el Madrid es punk? ¿O en realidad le pasa como a Los Nikis, que decían ser punks pero iban con polos?
-No es una leyenda, es una frase que hemos utilizado muchos a veces en Twitter para referirnos a esa forma de jugar de hacerlo todo rápido: defender y salir atacando corriendo, el arreón que tienen a veces. Era una contraposición a todos los que decían cómo debía jugar el Madrid.

-Si algo sé que te gusta, aparte del Madrid, es la música. Teniendo en cuenta que habrás vivido muchos cambios en la escena de Madrid, Ícaro me decía que el tema de que si Madrid era peor o mejor era algo simplemente generacional. ¿Tú crees que ya el ambiente es peor?
-Yo creo que el ambiente es similar, pero al hacerte mayor piensas que todo lo pasado era mejor. Quizás lo que pueda pasar es que antes había menos gente con los mismos gustos: yo fui gratis a un concierto de los Smiths aquí en Madrid, y en aquella época decían que habían ido 200.000 personas a un concierto en el parque del paseo de Camoens, pero que en gran parte fue porque era gratis. En los 90 hemos visto a Pulp alguna vez en directo, quizá 30.000 personas en Barcelona en el Primavera Sound, pero luego verles aquí en Madrid con el Different Class y la gente comprando entrada en taquilla el mismo día…

-…como cuando cantó Lady Gaga en el Ocho y Medio, vamos.
-Claro, si vinieran ahora igual llenaban el Palacio de los Deportes, pero en aquella época éramos cuatro gatos, ahora es más fácil. Por ejemplo, en los últimos años Love of Lesbian han hecho conciertos varios días seguidos, o Vetusta Morla en La Riviera, eso antes era imposible, ni siquiera Los Planetas, por ponerte un ejemplo.

-Y aún pese al cambio en la política municipal, del “rockeros, el que no esté colocado que se coloque” a Ana Botella…
-Todo éso es relativo: antes se hacían esos conciertos multitudinarios gratis, en el Parque del Oeste y luego en el Rocódromo, donde está ahora el Madrid Arena en la Casa del Campo, y no sé hasta qué punto conviene que los ayuntamientos hagan estos conciertos gratis con artistas grandes, porque en aquel momento estaban acostumbrados a que todos los ayuntamientos les pagasen mucho dinero, mucho más que un promotor privado. En un documental vi una vez a Jaime Urrutia contando que vivían como reyes haciendo giras en veranos y gracias a ayuntamientos. Si el ayuntamiento quisiera hacer conciertos, ¿lo haría de los grupos que nos gustan a nosotros o le convendría más traer a Shakira?

-¿Con qué tres conciertos míticos que hayas vivido en Madrid te quedarías?
-Es difícil elegir, porque la memoria me falla y porque las sensaciones varían mucho. Como mítico ese de los Smiths está claro, porque a mucha gente le hubiese gustado también estar…y yo recuerdo también el primer concierto de los Tindersticks en Madrid, en el 95. Acababan de sacar el segundo disco y fue en la Revolver, una sala en la calle Galileo, donde eran casi todos los conciertos de grupos extranjeros; ahí he visto a Teenage Fanclub, a Yo La Tengo… pero luego funcionaba como discoteca de bakalao, siniestro y demás, llegaron a abrir otro local cerca pero al final terminó cerrando. Recuerdo también el último al que fuí de Sonic Youth…

-Pues ése de Sonic Youth creo que fue el mismo concierto que me comentó Natxo en su entrevista.
-Yo salí del concierto diciendo “tengo que volver mañana”, pero era mucha pasta y al final pasé, pero fue impresionante. Podría decir PJ Harvey, tras sacar su tercer disco en La Riviera, el de Pulp que mencioné antes también en la sala Revolver.

-Comentaba también con él el otro día el tema de la ausencia notoria de un festival musical grande en Madrid, desde el Summercase, Dcode y demás…
-Creo que en Madrid es que simplemente hay menos indies: en Madrid hay más rockeros y más pachangueros. Si hay algo que no me gusta de la política de aquí son cosas como el Primavera Club hace unos años, que lo montaron fatal y limitaron los horarios de cierre en un horario donde no molesta demasiado. Hace unos años hicieron un festival de electrónica en el Parque Juan Carlos I y se hizo una vez nada más: el sitio está muy bien para hacer esas cosas…

-Ahí también vi yo un intento hace años de hacer un festival indie, que era el Saturday Night Fiber, donde traían a artistas al día siguiente de tocar con el FIB, y recuerdo a Morrissey, Pete Doherty, My Bloody Valentine, Siouxsie…
-Eso fue al mismo tiempo que el Summercase, sí. E igual, en un sitio donde no molesta a nadie hasta las 2 de la mañana o así, mientras que en Barcelona el Primavera está tranquilamente el Sábado hasta las 5 ó 6 de la mañana, es algo municipal. El Summercase, que estaba en Boadilla, hizo una apuesta muy arriesgada por competir contra el FIB y quizá lo consiguieron esos años, pero al final se arriesgaron demasiado y no pudieron seguir haciéndolo.

-¿Cómo ves el panorama de las tiendas de discos en Madrid? Yo creo que quedan muchas menos, pero quizá son más especializadas, como Radiocity en Conde Duque…
-En mi caso, cuando cerró Del Sur, que estaba primero por la calle Libreros, detrás de Gran Vía, y que luego se mudó cerca de Ópera, me dió bastante pena. Se anunciaban en el Rockdelux todos los meses y tenían todas las novedades de indie, electrónica, hip-hop… tenían de todo. Íbamos los que nos interesaba todo ese tipo de música porque sabías que lo iban a tener, aunque los precios no fuesen baratos y los tipos no fuesen demasiado amables, no te transmitían cercanía en absoluto. Luego estaba el famoso Madrid Rock, que era la más barata simplemente, es sorprendente que una cosa así terminase como terminó, no esperas que vaya a terminar nunca, porque la gran mayoría de la gente compraba sus discos ahí. Y luego está la Fnac, a la que iba pero que es un desastre a nivel musical…

-…amigos artistas me contaron varias veces de fijar un precio recomendado para su disco, que es respetado en casi todas las tiendas menos la FNAC, donde lo venden en ocasiones con un precio 50% superior al recomendado.
-Sí, ponían precios sin ningún sentido comparados con otras tiendas y hacían ofertas que podías aprovechar. Yo me paseaba por La Metralleta, por El Yunque, y a veces encontraba discos descatalogados a unos buenos precios en sitios así.

-Con todo lo que has vivido, ¿hasta qué nivel eres optimista o pesimista del futuro de Madrid como ciudad?
-Yo creo que hay cosas que van a cambiar y es difícil de predecir, no puedes hacer nada muchas veces para evitar ese cambio. Antes podías andar por Huertas y era un barrio bastante normal y la gente que salía por las noches era gente de barrio bastante gris, con los bares de música española, mientras que ahora tenemos mucho más turismo y vienen muchos más guiris, por lo que los negocios cambian y se convierten en negocios para guiris. ¿Está mejor o está peor? Puedes echar de menos el aire o el ambiente de aire de antes, pero no puedes hacer nada para evitarlo, aunque te invada la nostalgia.

Cuestionario

Dónde comer en Madrid: Complicado, porque me gusta comer pero tampoco es como para tener cierta afición, no soy tan gastronómico.

Dónde disfrutar de Madrid: Si fuese un plan de salir y empezamos pronto podría ser antes de comer, por sitios donde se tiran muy bien las cervezas en Madrid, como el Cervantes, que hace esquina en la Calle Cervantes en Huertas y donde hay un tío que se dedica solo a tirar cañas. Cuando encuentras un sitio así tienes que ir a la hora del vermú.

Dónde desconectar de Madrid: No soy yo mucho de relajación y de desconectar, aunque le pueda parecer muy tranquilo a la gente, pero si quisiese hacerlo me iría de viaje por el Norte a ver el mar, que es algo que nos marca a los que somos de Madrid: yo no ví el mar hasta que no tenía 15 años o así, es algo que te marca muchísimo.

Un barrio de Madrid: Me gustaría Chamberí para vivir, es como la parte antigua de Madrid pero no lo percibo tan pijo como el barrio de Salamanca ni tan bullicioso como La Latina por ejemplo.

Un consejo a alguien que no conoce Madrid: Que venga, porque lo normal es que te encuentres como si siempre hubieras estado aquí, es mi sensación.

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