los que comen en Madrid

El Mollete, en Ópera. Es un sitio que tiene seis o siete mesas nada más, con dos turnos por lo que te recomiendo ir al segundo turno. Tienen un menú del día de diez euros que es fantástico. Para mí, de los mejores huevos rotos de Madrid. Es curioso ver la mezcla de turistas, senadores, gente que sale de la ópera y famosos.

Miguel, 41, creador de momentos.

Difícil elección porque soy una comedora nata, pero si tuviera que elegir me encantan los japoneses. Uno en concreto sería el Himawari que es así muy pequeño, tipo taberna.

María, 52, anticuaria.

Casa Parrondo, en el centro de Madrid, a tomar fabada asturiana.

Antonio Miguel, 52, economista.

Si tuviera que llevar a comer a alguien a algún lado, le llevaría a La Bola a comer un buen cocido.

Mercedes, 53, decoradora de interiores.

Me gustaba mucho Solchaga, cuyo dueño era un periodista, pero no sé si ha cerrado. Era un sitio precioso, bien de precio y con un buen género en Alonso Martínez. También en esa línea me gusta La Playa, cerca de Quevedo. Si quieres ir de tapas recomendaría Cazorla, en la calle Castelló, para ir de tapas. Para cenar, recomiendo La Favorita, donde los camareros cantan ópera en la calle Covarrubias.

Jaime, 47, abogado.

Voy a menudo a Sagardi, un restaurante vasco enfrente del Teatro de la Zarzuela; se come bien y es muy tranquilo.

Guillermo, 54, director artístico.

Bacira, lleva un año en Chamberí y ya se ha corrido la voz, porque con menos de un mes vista es difícil reservar. Buena calidad/precio y una cocina innovadora.

Jose, 56, economista.

Un sitio que me gusta mucho es The Roll, está en la Plaza de las Comendadoras. Comida americana del sur, este y oeste de Estados Unidos con toque español.

Andrea, 32, fotógrafa.

Hasta hace unos años no me sentía nada atraído por la comida japonesa. Pero la vida da muchas vueltas, y me han enseñado a apreciarla. La mejor solución cuando aprieta el antojo de niguiris o sashimi es el Nagoya, en la calle Clara del Rey. Es un buen restaurante, con buena materia prima y lo más importante: sin postureo ni pretensiones.

Arturo, 32, periodista.

El Pepinillo de Barquillo de comida española, aquí en la calle Barquillo.

Diego, 41, galerista de arte.

No sé si decírtelo para que no vaya nadie…un sitio muy muy bueno que me gusta mucho es El Rosario en la calle General Lacy. Es un restaurante muy normal por fuera con mesas de plástico y servilletas de papel y luego es un restaurante de lo mejorcito.
David, 36, ilustrador.

Casa Paco.

Javier, 31, arquitecto.

Diría el Soy, en la calle Viriato. Un japonés que es casi un secreto porque Pedro Espina, que es el chef, hace de su personalidad la clave de su éxito. Es muy difícil en Madrid alcanzar un nivel de sushi como el del Soy, solo con notar la temperatura del arroz te das cuenta.

Miguel Ángel, 37, periodista.

Ganz Café, en la calle Almadén, porque son perrunos y simpáticos, el sitio es precioso y se come muy bien. Muchos de los restaurantes que han abierto últimamente son clónicos; Ganz no lo es.

Micaela, 45, chica para todo.

La Vinoteca Moratín, porque tiene una relación calidad/precio decente. Es complicado encontrar mesa, y cuando mis padres vienen siempre intento reservar mesa pero he tenido que ir ampliando rango: antes reservaba con unos días de antelación, luego he tenido que hacerlo con una semana y ahora casi tengo que reservar con un mes de antelación para tener mesa en fin de semana. Es un sitio maravilloso, pequeño, una carta de vinos impresionante y una cocina muy buena.

Albert, 29, politólogo.

El Imperio, un sitio en Chamberí buenísimo, especializado en setas. Es razonable de precio y está bien.

Felipe, 39, investigador de mercados.

JinJin, un chino en la calle San Bernardino, cerca del Rey de Tallarines. Los mejores dumplings de cerdo fritos de Madrid.

Raquel, 36, periodista.

El Asiana en la Travesía de San Mateo, cerca de Alonso Martínez, que es un poco mediterráneo fusión japo, muy manido pero muy bueno. Luego El Comité que está por General Perón, rollo francés muy rico y con un ambiente muy de rat pack. Y el postre en Mamá Framboise, que ye de un chaval de Langreo y ha montado un negocio brutal. Vamos a poner Bombay Palace como clásico indio del barrio.

Alberto, 33, consultor.

Pues hay un sitio, que no es demasiado mediático ni cool, y al que intento ir al menos una vez a la semana, que es el De María en la calle Hortaleza. Tienen varios en Madrid pero el bueno es ése. Descubro muchos sitios nuevos por trabajo pero al final me gusta volver a los mismos sitios, odio las sorpresas.

Anabel, 42, advenediza.

Un cuscús en La Esquina de Santi.

María, 34, comunicadora.

Olsen, un escandinavo en la calle Prado realmente interesante y bueno, con una carta renovada con bastante frecuencia.

Analía, 25, periodista.

Hay un sitio aquí al lado que se llama El Nueve. Comida casera y fantástica relación calidad/precio.

Fernando, 27, periodista.

La Barraca, en la Calle de la Reina. Una paella increíble.

Paloma, 31, periodista.

Juana La Loca, aquí en La Latina. Por la tortilla y porque últimamente tienen una tosta con una sardina ahumada y burrata, que es increíble. Es recomendable ir entre semana, dos veces al mes fijo voy.

Virginia, 32, periodista.

En Tetuán hay desde lugares baratos para picotear bien (recomiendo Casa Sotero, El Manchego y Casa Morán) hasta asadores y restaurantes de lujo, como Diverxo, el único con tres estrellas Michelín de Madrid. Eso por no hablar de las decenas de restaurantes de especialidades latinoamericanas, asiáticos o árabes y la multitud de sitios donde comer un buen Menú del Día por menos de 10€. No hay un solo distrito en Madrid con una oferta más variada.

Bea, 34, bloguera.

El Pizzaiolo, tiene unas calzone increíbles.

Natxo, 27, periodista.

Tienen que ser como mínimo dos. Un asiático que en el fondo es un gallego, que es Nakeima, y otro que siempre diré y que es Lakasa.

Ícaro, 36, periodista.

Trattoria Pulcinella.

Alberto, 37, consultor.