Anabel, 42, advenediza

Madrid le sonríe a la crisis

Conozco a Anabel por varios de sus proyectos y me parece un genial ejemplo de ese nuevo Madrid que le saca la lengua a la crisis e intenta pensar en nuevas maneras de hacer las cosas. Quedamos para tomar un vino en el Puerto de Cabreira, sintiendo un barrio que nunca parece dormir.

-Entiendo que por el acento no has nacido en Madrid…
-Nací en Cáceres pero he vivido mucho tiempo en Andalucía, soy niña de pueblo total. Luego vine a Madrid en el 2000 por trabajo y me quedé. Era una época en la que si te querías venir te venías porque había mucho trabajo. No tenía nada aquí, quizá algún amigo, llegué con una maleta y me sentí muy a gusto desde el principio.

-Y hasta ahora.
-Sí, sentía que aquí tenía algo que hacer, que era un trabajo, una misión. Por éso no me permití el lujo de sentirme mal, tenía éso y tenía estratégicamente unos afectos bien colocados aquí. Éso me sirvió también para sentirme aún más a gusto y le dio sentido a todo.

-Si tuvieses que venderle Madrid a un periodista extranjero…¿cómo lo harías?
-Madrid tiene todo para que no funcione y funciona, está en el borde del desastre todo el rato pero está al final por encima de éso. Madrid es muy rara. Madrid tiene una cierta dificultad asociada, es una ciudad que te exige mucho pero te da mucho, no es una ciudad cómoda y éso es importante. No me gustan en absoluto las cosas cómodas, prefiero buscarme la comodidad en mi casa.

-Y sin olvidar que, especialmente en el último año, Madrid está mucho más sucia.
-Horriblemente sucia, está en un punto horrible. Funciona muy mal Madrid a nivel urbanístico y en ése sentido tiene todo mal: los bancos de los parques, las plazas están duras, el Mercado de Barceló lo han hecho mal…

-Precisamente me decía María en su conversación que ha cambiado todo a mal porque en la Plaza de Chueca no te puedes sentar si no es en una terraza…
-Éso es un desastre para la ciudad, o que los árboles se caigan o que las aceras no se arreglen, que pongan bicis y no arreglen los baches…a Madrid le falta una mente superior urbana que le dé un sentido al conjunto de cosas. Fíjate que a mí me encantan las ciudades ruidosas pero observo faltas de civismo enormes.

-Pero es curioso, porque mientras la ciudad está en un punto cada vez más sucio, a la vez surgen más iniciativas, quizá más desde el punto de vista personal o privado, que es algo que comentaba con Ícaro: Madrid siempre ha estado por encima de sus gobernantes.
-Sí, me pasa lo mismo cada vez que veo a Italia. Madrid al final se va salvando y lo salva la gente, la iniciativa privada, nuevos proyectos maravillosos, historias bonitas con los niños…pero al final éso es un esfuerzo enorme, porque la ciudad te tira para otro lado. Sigue siendo una ciudad carísima, con terrazas normales que tienen cervezas a 4€. Es algo que asumimos como un peaje por estar en la ciudad más interesante de España.

– Algo que me mencionaba María, especialmente en Chueca, con los apartamentos que se alquilan por días, Airbnb y demás, es el miedo de mucha gente a que al final el centro de Madrid termine como la Barceloneta. Pero a su vez hay una pequeña corriente de pequeños hoteles en Madrid fuera de cadenas que están haciendo las cosas realmente bien. ¿Cuál es tu punto de vista sobre estas novedades?
-El tema de los apartamentos es delicado: yo soy pro Airbnb pero creo que su espíritu es el de cualquiera que alquila su habitación o su casa. En cambio el que yo tenga cuatro casas de mi padre, no pague impuestos, le ponga “Apartamentos Anabel” y no le devuelva nada a la ciudad no me parece tan correcto. Al final va a convivir todo y al final ayudan las iniciativas como el One Shot el Room007, con un consumidor mucho más sofisticado. Madrid se puede permitir todo éso porque todos los que lleguen aquí pueden acudir a cualquier tipo de hotel, más caro o más barato. No obstante, en el tema de hoteles Barcelona lo ha hecho mucho mejor. En Madrid se han hecho cosas chulas en los últimos años, hoteles más relajados y con menos ínfulas, sin pensar tanto en las estrellas y yendo más por otros sitios más interesantes. Exceptuando a los grandes, Ritz, Palace, Villamagna, Santo Mauro y poco más, Madrid siempre ha tenido una oferta hotelera regular.

-Últimamente he oído una queja de mucha gente por el hecho de que se venda una oferta cultural muy mainstream de Madrid, de visitar el hotelazo, el Thyssen y el Bernabéu, cuando en realidad existen muchas más cosas…
-Sí, pero en parte también es porque Madrid es muy difícil de vender: ni turismo de negocios ni turismo de compras, turismo cultural sí, aunque yo creo que éso que dices está cambiando aunque a nivel muy individual. El que llega ya sabe que tiene que ir a La Central, al Matadero, a Ivory Press y a todos los sitios que tenía pendientes, viene con los deberes hechos. Yo creo que Madrid obliga a hacer los deberes antes…

-Como cuando eres residente, que o te esfuerzas por enamorarte de la ciudad o lo tienes complicado.
-Totalmente de acuerdo, pero a mí eso me gusta: es algo que cuesta mucho trabajo pero la ciudad te lo termina devolviendo porque en el fondo hay algo. Madrid es una ciudad muy trabajosa y muy arisca: yo creo que todo aquel que venga a Madrid tiene que pasarse un año trabajando en Alcobendas, luego tienes la sensación de que puedes con todo, que todo es mejor que éso. Madrid tiene un peaje muy alto pero te lo devuelve todo con creces. Aunque pueda ser fácil tirar la toalla: inviernos muy duros, veranos muy duros… es un poco como Nueva York, que te lo venden demasiado bien y luego la realidad es distinta.

-En la línea de lo que comentas me vienen un poco a la mente todos pequeños proyectos y empresas que están saliendo como setas y que tienen todo para salir mal y al final acaban haciendo cosas chulas. En tu caso montaste junto a otra persona Laconicum, una tienda online de cosmética premium. ¿Os sentís parte de todo ese movimiento emprendedor y con cariño hacia los oficios y el producto, que está resurgiendo?
-Creo que sí, porque desde el principio optamos por hablar mucho y contar mucho qué era Laconicum, dejando que otros proyectos se mezclasen mucho. Siempre nos hemos mezclado mucho con esa gente y eso ha creado algo más interesante y más rico, no sé si podría haberse hecho en otro sitio, pese a ser online, porque ha vivido mucho de la energía de otras cosas que se hacen en Madrid. Creo que éso ha hecho que hayamos aportado nuestro pequeño granito a ese nuevo movimiento con gente nueva con mucho talento y mucha creatividad; es algo que no ves en otro sitio.

-Como persona que trabaja en proyectos tan nuevos en cierta manera y teniendo en cuenta la crisis, ¿hay esperanza?
-Claro que sí, mucha y le pese a quien le pese, es algo que sobre todo ves en Madrid. Es por lo que te decía, porque Madrid es la suma de mucha gente empeñada: empeñada en que la ciudad esté bien, empeñada en que su proyecto salga adelante, empeñada en quedar con sus amigos pese al frío, empeñada en llegar al trabajo pese al tráfico, empeñada en llegar a tiempo pese a los taxis, empeñada en comprar el queso rico en tal tienda porque vienen amigos a cenar…por tanto, al final éso solo puede salir bien. Hay mucha esperanza y también es cierto porque Madrid y concretamente Madrid Centro ha sufrido menos la crisis, nuevos negocios como Tipos Infames, Toma Café, Matadero, Panta Rhei y demás, han surgido en época de crisis, en torno a 2005, y ahí están. Creo que hay menos miedo al ridículo en general, lo maquillamos todo más, es el territorio perfecto para hacer cosas e intentarlo. Al final todo pasa por tomar riesgos, y Madrid es una ciudad que te permite tomar muchísimos riesgos.

Cuestionario

Dónde comer en Madrid: Pues hay un sitio, que no es demasiado mediático ni cool, y al que intento ir al menos una vez a la semana, que es el De María en la calle Hortaleza. Tienen varios en Madrid pero el bueno es ése. Descubro muchos sitios nuevos por trabajo pero al final me gusta volver a los mismos sitios, odio las sorpresas.

Dónde disfrutar de Madrid: La calle, el centro y el atardecer. No en terrazas, que no me gustan tanto, pero sí callejear por Madrid.

Dónde desconectar de Madrid: Mi casa y el cielo. Vivo en un ático con terraza, así que encuentro cierta paz en estar en mi casa, aunque tampoco me guste mucho desconectar de Madrid. Me gusta en cierta manera ese ritmo intenso que te genera la ciudad.

Un barrio de Madrid: Me gustan las zonas limítrofes que no son el corazón de los barrios, que están mezclados. La zona de Bilbao por ejemplo, que no es ni Chamberí ni Malasaña, zonas que tienen lo mejor de ambas cosas. Y me encanta Gran Vía, con todo lo que hay a seis metros por encima del suelo en Gran Vía, es increíble.

Un consejo a alguien que no conoce Madrid: Le pediría que le diese importancia a Madrid porque está en una ciudad muy muy interesante; poca broma con Madrid. Que se olvide de ideas preconcebidas, porque es España pero también es muy isla. Es una ciudad con muchas oportunidades, porque además es una ciudad de segundas miradas, que no se quede en lo primero que vea, es mejor venir 10 días que uno solo. Madrid es un poco como Breaking Bad, una ciudad que te cuesta al inicio pero luego te acaba enganchando.

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